La confianza consiste en confiar en los demás.
La fe es un don de Dios y también un acto libre del ser humano. Creer no es simplemente conocer ciertas verdades, sino confiar en Dios y aceptar su revelación.
La fe tiene una dimensión tanto personal como comunitaria: yo creo, pero recibo mi fe de la Iglesia, la profeso con la Iglesia y tengo la responsabilidad de transmitirla.
El Credo es un mapa de la fe.
El Credo resume las verdades fundamentales sobre Dios Padre, Dios Hijo y Dios Espíritu Santo. Al recitar el Credo, no leemos una lista árida, sino que reafirmamos la identidad y el rumbo de la vida cristiana.
¿Qué aspectos del Credo me dan esperanza? ¿Cuáles necesito estudiar con mayor profundidad?
Lee el Credo despacio. Después de cada afirmación, haz una pausa y describe en una frase corta cómo esa afirmación ha cambiado tu forma de vida.
Señor, fortalece mi pequeña fe y ayúdame a vivir de acuerdo con lo que profeso.
Referencias
Progreso del itinerario
Respondan con fe y con el Credo.
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