La fe debe vivirse en comunidad.
Los cristianos no caminamos solos. Recibimos la fe de la comunidad, celebramos la liturgia juntos, nos apoyamos mutuamente y somos enviados a servir a los demás.
La comunión no significa que todos seamos iguales. La comunión significa respetar las diferencias, trabajar juntos por el bien común y no abandonar a los más vulnerables.
De la lección a la acción
Una comunidad madura sabe escuchar, compartir responsabilidades, resolver desacuerdos con verdad y caridad, y cuidar de aquellos que aún no son aceptados.
En mi equipo, ¿quién tiene más probabilidades de ser ignorado o de tener menos oportunidades para expresar su opinión?
Junto con otra persona, elijan y realicen un pequeño servicio durante la semana: visitar a alguien, limpiar, ayudar con los estudios, donar o proteger el medio ambiente.
Señor, haznos uno y ayúdanos a usar nuestras habilidades individuales para servir al bien común.
Referencias
Progreso del itinerario
Vivir la fe en comunidad
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