El dador de vida
El Espíritu Santo es la Tercera Persona de la Trinidad. Él nos ayuda a conocer a Jesús, a orar, a discernir lo que es bueno y a dar testimonio del Evangelio con valentía.
Lectura recomendada: Hechos 2:1-13. El día de Pentecostés, el Espíritu Santo reunió a los discípulos y los envió a proclamar las Buenas Nuevas a todas las naciones.
Un solo cuerpo, muchos miembros.
La Iglesia es el Pueblo de Dios, el Cuerpo de Cristo y el Templo del Espíritu Santo. Cada persona tiene diferentes vocaciones y habilidades, pero juntas contribuyen a construir la comunión y a cumplir la misión.
La Iglesia es santa porque proviene de Dios, pero a la vez necesita constantemente purificación porque está compuesta por seres humanos débiles.
¿Qué habilidades estoy utilizando para construir mi familia, mi aula o mi parroquia?
Espíritu Santo, enséñame a escuchar, a estar unidos y a tener el valor de vivir lo que es correcto.
Referencias
Progreso del itinerario
El Espíritu Santo y la Iglesia
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