La oración es una relación
La oración no es simplemente recitar una fórmula. Es un encuentro en el que Dios nos llama con amor, y nosotros respondemos con fe, gratitud y el deseo de vivir cerca de Él.
Podemos orar en voz alta, mediante la meditación o en silencio. Lo importante es dirigir todo nuestro ser hacia Dios con sinceridad y humildad.
Cinco direcciones de la oración
La vida de oración puede manifestarse a través de la alabanza y la adoración, la súplica, la intercesión por los demás, la acción de gracias y la veneración. Estas pautas ayudan a garantizar que la oración no se centre únicamente en las necesidades personales.
De los cinco enfoques mencionados anteriormente, ¿cuál suelo practicar y cuál tiendo a olvidar?
Tómate tres minutos de silencio. Luego, da las gracias, pide disculpas y eleva una oración por los demás.
Señor, ayúdame a acercarme a Ti con un corazón sincero y a reconocer Tu presencia cada día.
Referencias
Progreso del itinerario
Aprende a orar
Inicia sesión para sincronizar