Cristo está con los enfermos.
La enfermedad y el sufrimiento hacen que las personas se sientan limitadas, temerosas y solas. En los Evangelios, Jesús está cerca de los enfermos; los sana y demuestra que el Reino de Dios triunfa sobre el mal.
Este sacramento es para quienes comienzan a estar en peligro debido a una enfermedad grave o a la vejez; puede recibirse nuevamente cuando la enfermedad empeora o surge otra enfermedad grave. No es solo un rito para los últimos momentos.
La gracia de la unidad, la paz y el coraje.
Mediante la imposición de manos, la oración y la unción con aceite por parte del sacerdote, los enfermos se unen a la Pasión de Cristo, recibiendo paz, fortaleza y perdón cuando no pueden confesar sus pecados. Si esto beneficia su salvación, también pueden recuperar la salud.
Lectura recomendada: Santiago 5:13-16. Se invita a la comunidad a orar, y los ancianos ungen a los enfermos en el nombre del Señor.
¿Evito a los pacientes por miedo, o sé cómo estar presente, escucharlos y ayudarlos a recibir la atención que necesitan?
Visita o llama a una persona enferma, pregúntale cuáles son sus necesidades reales y ora con ella si está de acuerdo.
Referencias
Progreso del itinerario
Sacramento de la Unción de los Enfermos
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