La obra de la Santísima Trinidad
En la liturgia, se alaba a Dios Padre por el plan de salvación; Cristo está presente y activo a través del misterio pascual; el Espíritu Santo prepara a la comunidad, haciendo presente y fructífero el acontecimiento salvífico.
La liturgia no es simplemente el recuerdo del pasado por parte de la comunidad. Es una verdadera participación, a través de los signos sacramentales, en la singular acción salvadora de Cristo.
Cristo está presente entre la comunidad.
El Señor está presente en el ministro, en la Palabra proclamada, en la comunidad que ora, y especialmente bajo las formas del pan y el vino eucarísticos. Por lo tanto, la participación en la liturgia requiere tanto acción externa como unión interior.
Lectura recomendada: Lucas 22:14-20. En la Última Cena, Jesús entregó su Cuerpo y su Sangre e instruyó a sus discípulos a celebrarla en memoria suya.
Cuando asisto a una ceremonia, ¿soy un observador o un miembro que escucha, responde y dedica su vida?
Antes de la próxima misa, lea las lecturas con antelación y llegue unos minutos antes para prepararse para el momento de silencio.
Referencias
Progreso del itinerario
La liturgia y el misterio pascual
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