Me llamaron de vuelta después del bautismo.
Las personas bautizadas aún pueden pecar y perjudicar la comunión. Cristo nos da el Sacramento de la Reconciliación para que los pecadores encuentren misericordia, reciban el perdón y se reconcilien con la Iglesia.
Las acciones del penitente incluyen el arrepentimiento, la confesión de los pecados que recuerda tras un examen sincero de conciencia y la resolución de expiar sus pecados. El sacerdote, en nombre de Cristo, concede la absolución.
La conversión es cambiar el estilo de vida de una persona.
El arrepentimiento no se trata de odio hacia uno mismo, sino de ver la verdad a la luz del amor de Dios. La expiación no compra el perdón; es un paso hacia la sanación de las consecuencias y el aprendizaje de una nueva vida.
Lectura recomendada: Lucas 15:11-32. Observa el viaje del hijo, la actitud del padre y la reacción del hermano mayor.
¿Qué le estoy pidiendo a Dios y a una persona en particular que me perdonen?
Examínate a ti mismo en tres relaciones: con Dios, con los demás y contigo mismo. Prepara un propósito pequeño, claro y alcanzable.
Referencias
Progreso del itinerario
Sacramento de la Reconciliación
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