El Hijo ora al Padre.
Jesús oraba antes de los momentos importantes, en lugares tranquilos, en tiempos de alegría y en tiempos de sufrimiento. Su oración nacía de una relación de amor con el Padre y de una completa obediencia a su voluntad.
Jesús nos enseñó a orar con un corazón reconciliado, una fe sencilla, perseverancia y la creencia de que el Padre sabe lo que necesitamos.
Ora en el nombre de Jesús.
Orar en el nombre de Jesús no es simplemente añadir otra fórmula para asegurarnos de obtener lo que queremos. Se trata de unir nuestra oración e intenciones con su persona, su misión y su amor abnegado.
Lecturas recomendadas: Lucas 11:1-13 y Lucas 22:39-46. Compare la enseñanza sobre la confianza con la forma en que Jesús oró durante sus pruebas.
Cuando mis oraciones no son respondidas como deseo, ¿cómo puedo seguir confiando en la voluntad de Dios y buscándola?
Presenta un deseo importante a Dios. Después de la oración, añade: «Ayúdame a reconocer y elegir lo que conduce al amor, la verdad y el bien común».
Referencias
Progreso del itinerario
Jesús oraba y enseñaba a orar.
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