La verdad genera confianza.
Dios es la fuente de la verdad; los discípulos están llamados a vivir con veracidad en palabra y obra. Mentir con la intención de engañar perjudica a los demás, a uno mismo y a los cimientos de la comunidad.
No todos tienen derecho a conocer toda la información. Respetar los secretos, el honor y la privacidad puede requerir silencio o respuestas cautelosas, pero no justifica el uso del engaño para causar daño.
Responsabilidades al publicar y compartir
La calumnia consiste en hacer acusaciones falsas; el chisme, en revelar una falta real sin justificación; y el juicio precipitado, en llegar a una conclusión negativa sin pruebas suficientes. El entorno digital hace que estos daños sean generalizados y difíciles de revertir.
Antes de compartir, verifica la fuente, la fecha, el contexto y el propósito. Las imágenes editadas o el contenido generado por IA también deben publicarse adecuadamente para evitar posibles interpretaciones erróneas.
¿He compartido alguna vez algo que me haya impactado o con lo que me haya sentido identificado sin antes verificarlo? ¿A quién podría haber afectado?
Antes de publicar, hazte estas cuatro preguntas: ¿Es cierto? ¿Es necesario? ¿Es justo? ¿Expresa caridad? Corrige o elimina cualquier contenido incorrecto si es necesario.
Referencias
Progreso del itinerario
El octavo mandamiento: La verdad en la vida digital
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