Libertad para amar lo que es bueno
La libertad no se trata solo de hacer lo que a uno le gusta. La libertad alcanza su plenitud cuando nos ayuda a elegir de forma proactiva lo que es verdadero, bueno y altruista. Cada elección crea hábitos y, poco a poco, moldea la persona en la que nos convertimos.
La responsabilidad puede disminuir debido a la ignorancia involuntaria, el miedo, la presión o la costumbre, pero aún tenemos el deber de buscar la verdad y cultivar la capacidad de elegir lo que es correcto.
La conciencia necesita ser entrenada.
La conciencia es el juicio racional sobre lo que se debe o no se debe hacer en una situación determinada. La conciencia no es solo un sentimiento; necesita ser iluminada por la Palabra de Dios, las enseñanzas de la Iglesia, la oración, la experiencia y el consejo sabio.
Al tomar decisiones, ¿me pregunto únicamente qué es lo más conveniente, o también me pregunto qué es lo correcto, a quién afectará y cuáles son mis responsabilidades?
Antes de tomar una decisión, escribe cuatro líneas: el evento; las opciones; los beneficios y las consecuencias de cada opción; la oración o el paso de consulta a seguir.
Señor, concédeme una conciencia tranquila, el valor para seguir la verdad y la humildad para corregir mis errores.
Referencias
Progreso del itinerario
Libertad, responsabilidad y conciencia
Inicia sesión para sincronizar