La familia, la primera escuela del amor.
Los niños están llamados a respetar, agradecer, obedecer razonablemente y cuidar a sus padres cuando sea necesario. Los padres tienen la responsabilidad de amar, proteger, educar en la fe y respetar las vocaciones individuales de sus hijos, no de tratarlos como si fueran de su propiedad.
La obediencia no obliga a una persona a cometer actos inmorales, soportar la violencia ni ocultar el peligro. Cuando la seguridad se ve amenazada, se debe buscar la ayuda de un adulto de confianza y de la agencia correspondiente.
Poder al servicio del bien común
En la sociedad, la autoridad legítima debe respetar la dignidad, la justicia y el bien común. Los ciudadanos tienen la responsabilidad de participar, obedecer las leyes justas y protestar moralmente cuando las órdenes contradicen claramente la ley divina o los derechos fundamentales.
¿Qué derechos estoy reclamando mientras descuido mis responsabilidades correspondientes dentro de mi familia o comunidad?
Haz una tarea doméstica sencilla sin que te lo pidan y luego expresa tu gratitud específicamente a la persona que te cuida discretamente.
Señor, sana las heridas en nuestras familias y ayuda a todos aquellos que están en autoridad a servir a la verdad, la justicia y a los más vulnerables.
Referencias
Progreso del itinerario
Cuarto mandamiento: Responsabilidad familiar y social
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