Ama a Dios con todo tu ser.
El primer mandamiento nos invita a creer en Dios, a confiar en Él, a amarlo por encima de todo y a adorarlo. La verdadera fe no excluye la pregunta, sino que se niega a cerrar deliberadamente nuestros corazones a la verdad conocida.
Un ídolo es cualquier cosa finita que se coloca en una posición suprema: dinero, poder, logros, la propia imagen, otra persona, tecnología o incluso la propia voluntad.
Evita la superstición y la búsqueda de un poder falso.
La superstición atribuye poder mecánico a las oraciones, los objetos sagrados o los rituales. La adivinación y la magia buscan controlar el futuro o fuerzas invisibles, en contra de la fe en Dios.
Lectura recomendada: Mateo 4:1-11. Jesús resistió las tentaciones de la necesidad, la fama y el poder mediante la obediencia a la Palabra de Dios.
¿Qué es lo que más tiempo me ocupa, lo que más me preocupa y lo que más sacrificios me exige? ¿Convertirme en un ídolo?
Establece un límite específico a lo que te controla y luego dedica el tiempo o los recursos liberados a la oración y al servicio.
Referencias
Progreso del itinerario
Primer mandamiento: adorar a un solo Dios.
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