El centro es el consentimiento
En el rito, la Iglesia pregunta por la libertad, la fidelidad, la permanencia y la acogida de los hijos; los contrayentes manifiestan su consentimiento ante el asistente facultado y dos testigos. Los anillos son un signo y no sustituyen la alianza expresada con palabras.
El matrimonio entre dos católicos se celebra normalmente dentro de la Misa; el matrimonio mixto o con disparidad de culto cuenta con una forma litúrgica apropiada. La pareja debe seguir las orientaciones parroquiales y no añadir por su cuenta ritos o votos que oscurezcan la fórmula del consentimiento.
Lectura sugerida: Col 3,12-17 o 1 Co 12,31–13,8. Las lecturas no se eligen solo porque suenen bien, sino porque la Palabra de Dios orientará la alianza.
Preparar una celebración participativa
Dad prioridad al ensayo, a los lectores de la Palabra de Dios, a la música litúrgica adecuada, a los asientos para los mayores y a la accesibilidad para las personas con discapacidad. Conviene hablar con antelación de los ritos familiares, para conservar la piedad filial y respetar la fe.
De todos los detalles que estamos preparando, ¿cuál consume la mayor parte de nuestra energía? ¿Guarda proporción con el sentido del sacramento?
Leed juntos en voz alta la fórmula del consentimiento. Cada uno explica con sus propias palabras los cuatro compromisos que va a pronunciar y pregunta por cualquier frase que todavía no comprenda de verdad.
Referencias
Progreso del itinerario
La celebración del sacramento del Matrimonio
Inicia sesión para sincronizar