La unidad no borra las diferencias
La entrega total invita al otro a entrar en nuestro tiempo, cuerpo, proyectos, bienes y responsabilidades. No autoriza a poseer, vigilar, aislar ni exigir que el otro abandone todas sus relaciones sanas.
Comunicarse bien no significa estar siempre de acuerdo. Significa poder expresar claramente lo que se observa, se siente y se necesita, hacer una petición y escuchar para comprender antes de responder.
Lectura sugerida: Flp 2,1-5 y St 1,19-20. La unidad crece cuando cada uno deja de referirlo todo a sí mismo, está pronto para escuchar y es lento para la ira.
Una reunión semanal de pareja
Los pequeños asuntos acumulados suelen provocar más distancia que un único acontecimiento importante. Un espacio periódico para hablar del calendario, las tareas domésticas, las finanzas, las dos familias, la intimidad y la vida espiritual permite atender las dificultades mientras aún son pequeñas.
Cuando el otro expresa una necesidad, ¿la oigo como una acusación? ¿Qué me ayuda a mantener la curiosidad en vez de ponerme a la defensiva?
Probad durante veinte minutos: uno habla cinco minutos; el otro resume sin corregir; después intercambiáis los papeles; al final, cada uno propone un pequeño paso posible para esa semana.
Referencias
Progreso del itinerario
Amor total y comunicación sincera
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