Cristo continúa sanando
En la Reconciliación, el bautizado se arrepiente, confiesa sinceramente sus pecados, recibe la absolución y cumple la penitencia. La Unción de los Enfermos fortalece a quien empieza a estar en peligro por enfermedad grave o vejez; no es un sacramento reservado a los últimos instantes.
El catecúmeno no bautizado no se confiesa sacramentalmente antes del Bautismo, porque el propio Bautismo perdona todos los pecados. Al candidato bautizado se lo orienta habitualmente para recibir la Reconciliación antes de entrar en la plena comunión.
Lectura sugerida: Jn 20,19-23; St 5,14-16; Ef 5,21-33. Cristo concede ministerios y gracia sacramental para sanar, santificar y servir a la comunión.
Vocaciones al servicio del Pueblo de Dios
El Orden confiere el ministerio de servir a la Iglesia como obispo, presbítero o diácono. El Matrimonio santifica la alianza para toda la vida entre dos bautizados. Ambos sacramentos orientan a quienes los reciben a salir de sí mismos para edificar el Pueblo de Dios.
¿Entiendo los sacramentos como premios para personas perfectas o como acciones de Cristo que sana y envía?
Aprende a usar un examen de conciencia para adultos. Si eres un candidato bautizado, pregunta a quien te acompaña cuándo y cómo prepararte para tu primera Reconciliación en la Iglesia católica.
Referencias
Progreso del itinerario
Los sacramentos de curación y al servicio de la comunión
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