Una invitación, no una imposición
El itinerario católico comienza cuando una persona busca libremente la verdad y responde a la invitación de Dios. Las preguntas, las dudas e incluso las experiencias difíciles con la religión pueden expresarse con sinceridad; la fe no madura cuando se las oculta.
Nadie debe ser obligado a recibir el Bautismo, ni siquiera como condición para casarse. Quien desea casarse con una persona católica puede recibir orientación sobre el matrimonio con disparidad de culto; la decisión de incorporarse a la Iglesia debe nacer de una fe libre.
Lectura sugerida: Jn 1,35-39. Jesús pregunta a los dos discípulos: «¿Qué buscáis?» y después los invita a venir y quedarse con él.
Trae contigo toda tu historia
La persona que acompaña necesita conocer tu situación religiosa, familiar y matrimonial, y saber si ya recibiste el bautismo en algún lugar. Estos datos no se usan para juzgarte, sino para que la Iglesia pueda orientarte correctamente y respetar tu conciencia.
Si no existiera presión de mi familia, de mi pareja o de la comunidad, ¿qué seguiría queriendo conocer de Jesús? ¿Qué es lo que más me hace dudar?
Escribe tres frases: lo que estoy buscando; lo que todavía no puedo creer; lo que deseo que escuche la persona que me acompaña. Pide una conversación privada con el sacerdote o responsable del catecumenado.
Referencias
Progreso del itinerario
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