El misterio central de la fe
Los cristianos no creen en tres dioses. El Padre, el Hijo y el Espíritu Santo son tres Personas realmente distintas, pero una sola naturaleza divina. Conocemos este misterio porque Dios mismo se ha revelado en la historia de la salvación.
Las tres Personas no se reparten el poder ni actúan como tres partes. Toda obra de Dios es obra común y, al mismo tiempo, nos permite reconocer lo propio de cada Persona en sus relaciones.
Lectura sugerida: Mt 3,13-17 y Mt 28,18-20. El Padre, el Hijo y el Espíritu Santo se revelan en el bautismo de Jesús y en la misión de bautizar a todos los pueblos.
Invitados a la comunión
El misterio de la Trinidad no es un problema que haya que resolver. Es la fuente de la vida cristiana: somos adoptados como hijos en el Hijo, nos dirigimos al Padre y vivimos por el Espíritu Santo.
Cuando hago la señal de la cruz, ¿soy consciente de que profeso mi fe y me confío a la Trinidad?
Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo. Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
Referencias
Progreso del itinerario
Un solo Dios en tres Personas
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