Dejar que Dios mire y sane
La etapa de preparación próxima suele coincidir con la Cuaresma e incluye una oración más intensa, los escrutinios de los catecúmenos y las entregas del Credo y del Padrenuestro. No es un examen público, sino un tiempo para que la verdad del Evangelio alcance aquello que todavía permanece atado.
No se debe avanzar hacia los sacramentos solo porque ya se fijó la fecha de la boda, se invitó a los asistentes o se teme pasar vergüenza. Cuando existe un problema grave de fe, libertad, situación matrimonial o forma de vida, conviene hablar pronto para recibir discernimiento y ayuda.
Lectura sugerida: Jn 4,5-42; Jn 9,1-41; Jn 11,1-44. Los tres grandes evangelios de este tiempo revelan a Cristo como agua viva, luz y vida.
Una preparación distinta para cada persona
Los escrutinios están destinados específicamente a los catecúmenos; el candidato bautizado se prepara mediante la penitencia y la Reconciliación según las orientaciones recibidas. El padrino o la madrina y la comunidad dan testimonio y sostienen, pero no sustituyen la decisión de conciencia del candidato.
¿Qué sigo ocultando por miedo a que el itinerario se retrase? ¿Qué libertad podría abrirme decir la verdad?
Realiza una revisión con quien te acompaña: fe, oración, vida moral, matrimonio actual o anterior, comunidad, padrino o madrina y preguntas todavía sin resolver.
Referencias
Progreso del itinerario
Purificación e iluminación
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